No tiene sabor, por lo que puedes mezclarlo con café, jugos o batidos sin cambiar el gusto.
Depende de cada persona, pero muchas empiezan a notar cambios progresivos en pocas semanas con uso constante.
Solo mezclá una cucharada al día en tu bebida favorita, fría o caliente.
Es un suplemento seguro para la mayoría de personas. Si estás embarazada, lactando o bajo tratamiento médico, consultá con tu profesional de salud.